No se puede borrar de un plumazo todo el trabajo que hasta ahora se ha realizado en el diseño de interiores de hoteles y restaurantes. El coronavirus está aquí, sin embargo no ha venido para quedarse. Nadie niega que tendrá que haber cambios pero deberán ser perdurables en el tiempo. Esto es lo que opinan expertos de interiorismo que asistieron al webinar “Hoteles y Restaurantes. Cómo adaptar el interiorismo para generar confianza”, organizado por el Grupo Vía.

La hostelería siempre ha contado con medidas y protocolos de seguridad e higiene. Lo que si es cierto es que ahora adquieren una relevancia especial en las estrategia de cualquier negocio. Mantener la distancia social y unas cuidadosas pautas de higiene reorientan los pasos que deberá seguir el interiorismo.La higiene se ha revalorizado, y se ha convertido en un aspecto importante dentro del interiorismo. Ambos conceptos tienen que convivir en el mismo plano, creando esa atmósfera que transmitan confianza y que mejoren la experiencia de los clientes.

Es una oportunidad para el diseño, para poner en funcionamiento la imaginación y dar una vuelta a los espacios recreando una sensación de limpieza pero sin renunciar a la humanización. Los hoteles y los restaurantes tienen un componente intrínseco de interacción social que les define. Son puntos de encuentro que por el momento, en algunos espacios, tendrán que pulsar el botón de pausa y realizar algunas remodelaciones para ganarse la confianza de los clientes. Lo más importante es garantizar su seguridad. En este sentido, la tecnología se convierte en la gran aliada de los hoteles. Existen aplicaciones que están implementando algunos de ellos que permite elegir la habitación y realizar el checking hasta 48 horas antes, sin necesidad de gestionarlo en la recepción. De esta manera, permite reducir el tiempo en ese espacio e ir directamente a la habitación. También, a través de otra aplicación, se puede elegir el desayuno o la comida sin moverse de ese mismo lugar.

El lobby también entrará en cuarentena. Se tendrá que pasar menos tiempo en él. Para mantener las distancias se reducirá el aforo, los layout serán más generosos, el mobiliario será móvil, se utilizarán celosías, biombos decorativos, y se abrirá de para en par la puerta a la biofilia, incorporando con más fuerza que nunca elementos vegetales que luego se podrán recolocar. Todos estos elementos se deberán integrar en el espacio y a su vez ser estéticos.

La habitación se convierte en un pequeño oasis. Adquiere más importancia su mobiliario flexible y mulituso que permite recrear una habitación al gusto de los clientes.  Tal vez, el sector hotelero deba plantearse la opción de aumentar su tamaño, aunque lo que es cierto, es que nadie viaja para quedarse en la habitación; sin embargo el tiempo que pasen en ese espacio deben sentirse lo más seguros posible. Para lidiar esta situación requiere una importante dosis de creatividad que permita proporcionar una experiencia diferente al cliente.

Es un momento para trabajar codo a codo con los fabricantes de productos. Una colaboración que busque potenciar el mantenimiento, y elaborar planes de higiene destinados a los materiales sin condicionarles la estética. Se presenta una oportunidad para investigar, para dar cabida a soluciones más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

Por otra parte, como es sabido, los restaurantes deben reducir el aforo, y mantener las distancias de seguridad. Los locales que no dispongan de terraza, en función de la normativa de las Comunidades Autónomas correspondiente, podrán poner una barra exterior para aquellas personas que no se sientan preparadas para pasar al interior, o para aquellos que vayan a recoger su pedido de comida. Las terrazas darán más juego, se convierten en un punto potencial, y recibirán nuevos usos.

Por lo tanto, el coronavirus no puede y no debería condicionar a largo plazo el interiorismo. El cliente debe sentirse seguro, pero no por ello tenemos que diseñar espacios que den una sensación de lugares brindados porque, en ese caso, la magia desaparecería. Es ahora cuando la imaginación y el conocimiento serán capaces de transformar juntos estos desafíos en oportunidades, y también es el momento de poner énfasis en la sostenibilidad, en la resilencia, en la perdurabilidad, en la flexibilidad… en abrazar soluciones respetuosas con el medio ambiente y no dejarlas escapar.