Pantallas digitales identificarán al consumidor, androides atenderán el Retail, … ésta será la realidad que defina el futuro del interiorismo del Retail.

La transformación digital está aquí, se ha instalado en nuestra cotidianidad. Su presencia se ha extendido, y abarca todos los sectores, en especial se hace sentir en el Retail, y, en concreto, en el interiorismo. Un sector que se encuentra inmerso en una constante evolución, que avanza por un camino sin precedentes, en el que el cliente se encuentra ubicado en el centro de la estrategia. Un cliente súper informado e hiperconectado, que busca vivir una experiencia de compra única, completa y personal.

Para que esta premisa se haga realidad, el interiorismo Retail también debe evolucionar y seguir la estela que va dejando a su paso la tecnología. Pieza clave y aliada que le permitirá estar a la altura de la mentalidad del consumidor.

En un futuro no muy lejano todo cambiará. La tienda se convertirá en una zona interactiva, las barreras entre el mundo online y offline serán solo un recuerdo del pasado. La tan hablada omnicanalidad, asumida como una de las tendencias imperantes en el sector Retail, seguirá pisando fuerte en las estrategias comerciales. Se respirará tecnología, desde que se entra hasta que se sale de la tienda. Muestra de esta influencia que modifica el trayecto que seguirá el interiorismo Retail, ha sido la tienda semiautomatizada sin cajeros de Amazon Go, sin embargo y solo como un pequeño inciso, debemos destacar, que por lo que parece este supermercado inteligente no termina de arrancar.

Las tiendas del futuro

Por otra parte, debemos reconocer que las pantallas conquistan terreno y que se convertirán en imprescindibles en el Retail. Muchas serán las funcionalidades que se les otorgará para añadir valor al proceso de compra, por ejemplo podrán identificar al cliente para ofrecerle una publicidad personalizada de acuerdo a sus intereses. Sin olvidarnos, de los probadores inteligentes que ya son una realidad. Un espejo que detecta las prendas que se han metido en el probador y las muestra en el espejo que se transforma en un pantalla táctil. De esta manera, lo clientes pueden solicitar una talla diferente y los dependientes reciben en su dispositivo el pedido llevándoselo al probador. Además, se puede pagar desde el probador, y no es necesario que la empresa disponga de tus datos, ni tampoco pasar por caja. Todo pensado en satisfacer las necesidades de un cliente que ha colocado el listón cada vez más alto. Para mejorar la experiencia visual también se utilizan las pantallas. De tal manera que, emplean imágenes en movimiento o interactivas, que contribuyen a la creación de espacios físicos memorables, y permiten conectar a los clientes con la marca a través de vínculos emocionales.

En este contexto digital, en el que todo cambia y nada permanece, el papel de las personas se verá limitado, centrándose en realizar gestiones más avanzadas. La atención al cliente correrá a cargo de robots que podrán interactuar con los clientes. Aunque todavía esta tendencia pertenece a un futuro que está por llegar, en Corea y Japón tienen experiencia en lo que respecta a este tema. De hecho, hace ya un par de años, en Japón se inauguró su primera tienda atendida exclusivamente por androides, que además se encuentran también a la venta como asistentes domésticos. La tendencia apunta hacia un camino en el que humanos y maquinas compartirán un mismo mundo, desarrollando lazos de colaboración.

La transformación digital es imparable. El interiorismo Retail debe subirse al tren de la innovación si desea compartir el ritmo acelerado y cambiante que marca la tecnología. Para ello, tendrá que ponerse en la piel de un consumidor que ya no es el que era. Un consumidor que anhela mantener una relación en igualdad de condiciones con las marcas, y que desea experimentar en primera persona un proceso de compra “hecho a medida”. Solo de esta manera, el interiorismo Retail podrá formar parte de este nuevo orden.